La corbata ya no vive sola en el mundo del traje. Hoy, los que mejor visten la integran en looks casuales con criterio y personalidad.
La regla de oro: equilibra lo formal con lo informal
Si llevas corbata, relaja otra pieza del look: mangas arremangadas, denim oscuro, zapatillas blancas o chaqueta de punto. La corbata sube el tono; el resto lo baja.
Corbata de lana: el aliado del look casual
Las corbatas de lana natural tienen una textura mate que baja su nivel de formalidad de forma natural. Con una camisa de franela o un jersey de cuello alto crean un look de otoño con mucho carácter.
Corbata + tirantes: el tándem que vuelve
El retorno de los tirantes trae consigo este combo clásico. Evita el cinturón si llevas tirantes.
Largo y ancho: cómo ajustar al look casual
Para un look más relajado, opta por corbatas más cortas o de pala más estrecha. El nudo puede ser más pequeño e informal: un Four-in-Hand suelto funciona mejor que un Windsor impecable.
Estampados con más carácter
En el contexto casual puedes arriesgar: un paisley atrevido o un estampado de inspiración natural encajan perfectamente.